“…pampa, madera y lana”. La región Magallanes y Antártica chilena y lana van de la mano, desde 1876 la industria ganadera ovina se ha asentado en esta ruda latitud, dejando con su paso una marca imborrable a través del tiempo. El ovejero y sus perros, forman parte del paisaje natural de estas tierras. 

En las pampas de Patagonia, las ovejas se alimentan en total libertad, recorren miles de hectáreas durante meses y nos regalan su abundante lana a través de un proceso llamado esquila. 

Las prácticas de esquila se han ido perfeccionando con el paso del tiempo, las ovejas pasan sólo algunos minutos con el esquilador, encargado de recuperar toda la lana que ha crecido durante un año de pastoreo libre en la interminable pampa magallánica.

Queremos entregarles a ustedes lo mejor de nuestra Patagonia Austral, a través de las delicadas manos de artesanas, que con amor y tenacidad crean piezas únicas llenas de la historia transmitida por generaciones.